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Por muchos años, en distintas partes del mundo, el talento y la disciplina de mujeres en distintas áreas quedaron escondidos bajo nombres masculinos. Prueba latente de esto es el caso de Judith Leyster, una gran pintora cuya obra fue atribuida a su esposo.
Aquí en el sitio Mente Mujer te compartimos quién fue Judith Leyster y cómo es que su trabajo quedó bajo la sombra de otros.
¿Quién fue Judith Leyster?
Judith Jans Leyster fue una importante pintora del Siglo de Oro holandés.
Originaria de la ciudad de Haarlem en Países Bajos, Judith destacó en el ámbito de la pintura desde temprana edad.
De hecho a la edad de 20 años Judith Jans ya había adquirido fama a nivel local y destacaba por hacer obras relacionadas donde sobresalían músicos, niños o gente divirtiéndose.
La carrera de Judith fue creciendo al grado de que en 1633 se convirtió en miembro del Gremio de San Lucas y llegó a ser considerada una maestra pintora.
Sin embargo, de acuerdo con el Museo Nacional de Mujeres Artistas, la mayoría de sus obras, las produjo entre 1629 y 1635, justo antes de casarse.

Talento femenino bajo el nombre de su esposo
Fue en el año de 1636 cuando Judith Leyster se casó con un hombre llamado Jan
Miense Molenaer que también era pintor. Se dice que por mucho tiempo fue él quien se quedó con el crédito de la obra de la artista. Y al parecer no fue el único.
Según información del Museo Nacional de Mujeres Artistas, en el año de 1893 se descubrió que una pintura adquirida por el Louvre tenía el distintivo de Leyster. No obstante, permanecía oculto bajo una firma que decía Frans Hals.
Así, fue precisamente este hecho lo que hizo que la obra y talento de Judith Leyster volviera a ponerse en escena, aún cuando por años permaneció en el olvido y bajo el nombre de terceros.
