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Desde Chile hasta México, Javiera Mena ha llegado con su nuevo disco llamado “Inmersión”. Sin embargo, su presentación del 19 de abril en el Lunario del Auditorio Nacional es el reflejo de un carrera que prácticamente inició desde niña.
En entrevista para el sitio Mente Mujer, “Javi” contó cómo es que inició en el mundo de la música, las barreras que ha enfrentado como mujer en la industria y, sobre todo, la artista dejó un mensaje claro para las niñas y mujeres: que sean ellas mismas.
Esta es su historia.
De la psicología a la música
Javiera Mena es una cantante y compositora chilena que además de su talento con la música y su producción, es una amante de la psicología.
Para la artista, leer temas relacionados con el Psicoanálisis aporta mucho para quienes componen, debido a que ayuda a conocer cómo funcionan las emociones de las personas y, con base en ello se pueden plasmar en las canciones.
“A mí me apasiona leerlas y me sirven como material para componer canciones también, que al final es lo mismo un poco, como que son maneras de traducir quiénes somos y cómo sentimos”.
En el ámbito personal, Javi también es fan de la lectura, especialmente de los libros de la escritora Camille Paglia.

La radio de su abuelo: un punto clave
Javiera Mena compartió que sus primeros recuerdos con la música son con la radio de su abuelo. La cantante expresó que cuando tenía alrededor de seis años, tomaba sus discursos, los ponía y los escuchaba durante todo el día.
Así fue como poco a poco comenzó a desarrollar su oído al grado que inició a cambiarle la letra a las piezas musicales. De ahí no paró.
Todo lo contrario, conforme pasó el tiempo, Javi supo que ahí se quería quedar toda su vida.

De una pasión a los escenarios
Con la música impregnada en sus sentidos, Javi se dio cuenta que deseaba profesionalizarse en el ámbito musical cuando tenía alrededor de 17 años.
Mientras se encontraba en el colegio, la artista tomó la decisión de estudiar composición y “poner todo de ella” para cumplir sus sueños.
Ahora que sus letras y canciones llegaron a los escenarios, Javiera cuenta con diferentes cosas que la inspiran. Sin embargo, una de las que le causa mayor impacto es la simpleza de la vida.
Y es que para Javi, una persona compositora cuenta con el talento de encontrar la riqueza en cosas que parecen pequeñas como permanecer sentando o mirar una estrella.
“Me gusta entrar la riqueza en cualquier momento para que la gente pueda reflejar sus emociones”.

Una carrera difícil para las mujeres
Aunque Javiera siempre se ha esforzado por ver su carrera desde un lado positivo, no niega que ha enfrentado retos por ser mujer y lesbiana.
De acuerdo con la compositora entre las barreras más frecuentes a las que se encuentra está el que ha tenido que esforzarse más por demostrar la excelencia de su labor.
También recuerda que cuando ella inició en este ámbito, los estudios musicales eran como un taller mecánico en el que no había mujeres y debían “pedir permiso” para entrar en acción. Incluso, señala que la prensa también cuestionaba el poder creativo femenino.

Un mensaje colectivo y que perdura
Pese a que los retos no han sido pocos, Javi decidió confiar en el proceso y ver, cómo junto con más mujeres, el panorama estaba cambiando.
En ese sentido, ahora con base en su experiencia y trayectoria, hace un llamado para que las niñas y mujeres que son amantes de la música no se comparen y sean ellas mismas.
“Es muy importante que vean su propio camino, sus propios tiempos, su propio recorrido y los disfruten”.
Mientras tanto, a ella, a esa niña que comenzó su amor por la música gracias a su abuelo, le diría que confíe en ella misma porque tiene mucho que aportar al mundo y las mujeres.