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¿Te imaginas inspirarte en tu programa favorito para elegir tu carrera y contribuir a cambiar el mundo? Pues eso es lo que hizo Nancy, una joven de 30 años de edad que decidió estudiar Ingeniería Ambiental a partir de 31 Minutos.
En entrevista para Mente Mujer, la estudiante compartió cómo es que inició su carrera, los retos que ha enfrentado para estudiar mientras es madre e incluso los prejuicios que tiene por ser mujer.
Esta es su historia.
Nancy: del estudio al emprendimiento y la maternidad
Nancy es una joven de 30 años de edad que mezcla su amor por el medio ambiente con la maternidad, el estudio y hasta el emprendimiento.
Y es que la madre de una adolescente de 13 años, no sólo tiene una papelería para solventar sus gastos, sino que también se dispuso a cumplir su sueño de estudiar Ingeniería Ambiental, pero hay un motivo detrás…
La Nota Verde: su inspiración
El motivo por el que Nancy decidió estudiar Ingeniería Ambiental es clave, ya que se inspiró en uno de sus programas favoritos: 31 Minutos.
De hecho, a partir de la sección “La Nota Verde” de Juan Carlos Bodoque, la joven estudiante está desarrollando un proyecto que tiene el mismo nombre. ¿El objetivo?
De acuerdo con Nancy, el objetivo de “La Nota Verde” es gestionar de forma integral los residuos para que se valoricen y a partir de que incrementen su valor, obtener recursos para las escuelas.
Asimismo, el proyecto de la estudiante busca fomentar la educación ambiental para las y los niños. Precisamente por ello no lo pensó dos veces para tomar la idea del programa chileno, 31 Minutos.
“Está titulado como ‘La Nota Verde’, como el tema de 31 Minutos de Juan Carlos Bodoque, para justamente llamar la atención de los niños, porque está pensado en edades escolares:desde kinder hasta secundaria”.
Y es que para ella es elemental que desde los primeros años se fomente la educación ambiental: “deben tener la apertura para ir navegando este mar”.

Una carrera llena de retos
Aunque la causa que encabeza Nancy tiene múltiples beneficios, los retos no han faltado.
La joven explica que los principales obstáculos son sociales, debido a que muchas veces, el mundo de los residuos está lleno de estigmas y prejuicios, especialmente con el tema del clasismo.
“Al juntar estos productos o estos residuos entra un poco la parte del clasismo, que dicen que solamente el que junta el reciclaje o que junta el pet, que junta el cartón es gente de escasos recursos que lo ocupa”.
En ese sentido, la joven hace énfasis en que no hay que perder de vista la parte ambiental que hay detrás.
La brecha de género
Sumado a los obstáculos sociales y técnicos, Nancy se ha encontrado con otra pared: las brechas de género.
La estudiante señala que a lo largo de su carrera se ha tenido que enfrentar a la violencia de género que viven las mujeres al estudiar ingenierías: desde comentarios misóginos hasta menos oportunidades.
Y es que para ella todavía no existen las suficientes herramientas en las escuelas para que las mujeres puedan desarrollarse independientemente de si son madres o no.
“Se me pide que trabaje como si no maternara y se me pide maternar como si no trabajara y no hiciera investigación. Entonces, también las escuelas no cuentan con esas herramientas para que nosotras como mujeres sigamos avanzando en el camino”.
La ingeniería también está hecha para ellas
Aunque los retos no han sido pocos, Nancy está convencida de que las mujeres también son buenas para las ramas de la ciencia y la ingeniería. Por eso, hace un llamado para que todas rompan los estigmas y se atrevan a construir lo que ellas mismas desean.
“Desafortunadamente nos tenemos que esforzar el doble, pero no no sé nunca perder nuestra esencia”.
Nancy confía en que desde la lucha y constancia se puede construir cambios para las futuras generaciones. Ella lo está haciendo con “La Nota Verde”, pero confía en que la Ciencia necesita a las mujeres.
