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Este 24 e marzo se conmemora el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia, que recuerda el golpe de estado ocurrido en Argentina en 1976.
Cada 24M cientos de personas salen a las calles para marchar y hacer diversas protestas como un acto de memoria y justicia.
Este año, diversos colectivos se han unido a la iniciativa “No me olviden, 30 mil agujas por nuestros desaparecides”, que es una iniciativa del colectivo Bordando luchas.
“Decidimos crear con nuestras agujas e hilos una red que hilvane las luchas y sentires del pueblo, que son los nuestros… Somos un equipo férreo, constante, de solidaridad y afecto, de participación horizontal”, dijo Maria Claro, trabajadora textil e integrante de la colectiva Bordando luchas al medio de comunicación “Página 12“.
Estas mujeres se unieron gracias al bordado durante la pandemia, desde el año pasado están trabajando en bordar el nombre y los rostros de las 30 mil personas desaparecidas.
Otros colectivos se suman al bordado por los desaparecidos
“Los textiles con los nombres de personas desaparecidas durante la dictadura se unirán como una gran bandera para marchar el próximo 24 de marzo, a 50 años del golpe cívico militar y eclesiástico. A esa convocatoria respondieron con sus textiles personas de 9 países, 13 provincias, 56 ciudades, 87 espacios de memoria y bordado”, destaca la Revuelta Colectiva Feminista.
La colectiva feminista también apunta que “En Aguja Activa se bordaron los nombres de las personas detenidas desaparecidas de Roca – Fiske Menuco, que fueron secuestradas en otra provincia o detenidas en la ciudad. También de Huergo, algunas de Rio Colorado, Cipolletti, Cinco Saltos y Bariloche”.
En entrevista con “Página 12”, Maria Claro recuerda que esta protesta a través del bordado no es únicamente para conmemorar el golpe militar en Argentina, “sino de recordar, además, que hubo otros golpes en países vecinos. Porque todas esas dictaduras obedecieron el mismo plan político y económico, como ocurre ahora. La lucha es desigual”.
Además de colectivos feministas, a la iniciativa también de han sumado personas de otros países, universidades, incluso organizaciones barriales.
“Hasta hace unos días teníamos unas tres cuadras de telas. Nos juntamos los sábados en el Museo Etnográfico. Vamos a necesitar una camioneta para trasladar el rollo, sostenes y manos que recorran la marcha, en Ciudad de Buenos Aires y que después vaya por otras provincias, que sea itinerante porque es de todos y todas. Pensamos que después, durante el resto del año, podríamos completar nombres, para que no quede ninguno invisibilizado”, concluye Maria Claro.
