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Cada septiembre, México revive uno de los momentos más significativos de su historia: el Grito de Dolores. Este año, la atención está puesta en Claudia Sheinbaum, quien hará historia al convertirse en la primera mujer en encabezar la ceremonia oficial en Palacio Nacional. El acto forma parte de las festividades patrias que culminan con el tradicional desfile de Independencia el día siguiente.

Este 15 y 16 de septiembre, México vivirá un momento histórico: Claudia Sheinbaum será la primera mujer en encabezar la ceremonia del Grito de Independencia desde Palacio Nacional. Además del simbolismo político, esta celebración conecta con una de las tradiciones cívicas más arraigadas del país. El acto se entrelaza con otro evento clave del calendario patrio: el desfile de Independencia.
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El origen del Grito de Dolores
La madrugada del 16 de septiembre de 1810, Miguel Hidalgo y Costilla tocó las campanas de la parroquia de Dolores, Guanajuato. Con ese llamado al pueblo comenzó formalmente la Guerra de Independencia contra el dominio español. Desde entonces, se recuerda el hecho como el inicio de un proceso que transformó al país.
Con el tiempo, la conmemoración dejó de realizarse el 16 por la mañana y pasó a celebrarse la noche del 15 de septiembre, con una verbena popular que antecede al momento en que el presidente de la República repica la Campana de Dolores, ondea la bandera y grita vivas a los héroes nacionales. Este año, Claudia Sheinbaum asumirá ese papel histórico desde el balcón central de Palacio Nacional, dando continuidad a una tradición que conecta el presente con aquel llamado de Hidalgo. La ceremonia se acompañará, como es costumbre, de fuegos artificiales, música y fiesta popular.
El desfile de independencia: una tradición militar y cívica
Al día siguiente del Grito se realiza el desfile de Independencia, una tradición que refuerza la memoria histórica y la identidad nacional. Los primeros registros oficiales datan de los años iniciales de la República, cuando el presidente Guadalupe Victoria reconoció el 16 de septiembre como fiesta nacional. Durante el Porfiriato, en 1896, se consolidó la costumbre de incluir una parada militar como parte central de la celebración. Más tarde, en 1935, el presidente Lázaro Cárdenas decretó que el desfile se llevaría a cabo de forma anual e ininterrumpida.

Hoy, el recorrido inicia en el Zócalo de la Ciudad de México y avanza por avenidas emblemáticas hasta Campo Marte. Participan las Fuerzas Armadas, la Guardia Nacional y contingentes cívicos, además de vehículos, aeronaves y caballería. Se trata de un espectáculo que reúne a miles de asistentes y millones de televidentes.
La relevancia del momento
Que Claudia Sheinbaum dé el Grito este 15 de septiembre marca un hito político y social. No solo porque será la primera mujer en hacerlo, sino porque consolida la importancia de estas ceremonias como símbolos vivos de la historia mexicana.
El desfile de Independencia, junto con el Grito, son actos que fortalecen la memoria colectiva, honran a quienes iniciaron la lucha en 1810 y recuerdan que la identidad nacional se construye día a día.
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