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Elvia Gómez Troya, mejor conocida como “La Rastreadora” tiene 14 años de edad y radica en España. Sin embargo, ni su edad ni las limitaciones geográficas han sido impedimento para que ella ame y descubra la naturaleza.
En entrevista para Mente Mujer, Elvia contó de dónde nace su amor por el medio ambiente y rastrear todo aquello que la llena de curiosidad.
Esta es su historia.

Desde antes de nacer…
Con gran emoción, Elvia Gómez contó que incluso desde antes de nacer, ella ya amaba la naturaleza.
Y es que sus padres se han encargado de ingresarla a un mundo del que ya no quiere salir jamás. Desde que estaba en el vientre de su madre, le ponían sonidos que ahora puede escuchar en alta definición.
Conforme ha ido creciendo, la adolescente española rastrea de la mano de sus padres: sigue huellas, descubre nuevos lugares y ama con intensidad lo que se le atraviesa.
Aunque su labor no es como tal un trabajo, ser rastreadora ha permitido que Elvia tenga la puerta abierta en distintos aspectos de su vida: desde viajar hasta poder compartir todo lo que descubre y atraviesa.

La magia de ser rastreadora
Para Elvia ser rastreadora es mucho más que un hobby. De hecho, también es una oportunidad para reconectar con la naturaleza, hacer hallazgos de ella y, sobre todo, difundirlos.
Precisamente por eso, actualmente la madre de Elvia le maneja una cuenta de Instagram donde por medio de fotografías y videos se difunde todo aquello que encuentra por el mundo.
Una larga carrera por delante
Tras descubrir escenarios de distintas partes del mundo, Elvia planea que, cuando sea mayor de edad, se vaya un tiempo a África por un tiempo y comenzar a hacer documentales.
Y es que aunque actualmente ya tiene una serie de libros publicados, una de sus metas es llevar sus hallazgos en formato video a fin de que sean más accesibles para un mayor número de personas, especialmente las y los jóvenes.
De hecho, ella confía en que llegará un punto en el que cada vez más personas de su edad se interesen en cuidar la naturaleza.

Un mensaje sin género
Finalmente, Elvia confía en que ser rastreadora o rastreadora no debería tener distinción de género. No obstante, señala que históricamente las niñas y mujeres se enfrentan a más retos que inician desde la ropa hasta los prejuicios sociales.
“Yo desde pequeña, cuando me quería comprar ropa camuflada, cosas verdes, cosas verdes de color naturaleza, no había en la sección de niñas y me la tenía que comprar en la sección de niños”.
Pese a ello, Elvia está segura de que las niñas y mujeres cuentan con muchos dones para rastrear y, por ende, debe impulsar su talento “podemos hacer muchas cosas, incluso más de lo que creemos”.
Así con toda su trayectoria, la joven de 14 años quiere dejar un mensaje claro y de gran impacto: se trata de lo que a cada persona le apasiona.
“El consejo básicamente sería no solamente con el rastro, sino con cualquier cosa que ames que vayas a por ello, porque al final si es un sueño, pues puede que lo cumplas, porque al final los sueños existen porque se persiguen”.
