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A veces, las voces más queridas del pasado terminan silenciadas por el abandono. Tal es el caso de Gloria Ivonne Barrera Gutiérrez, reconocida en los años 60 y 70 como «Robertha, La Voz del Amor”. Su reciente aparición en situación de calle, desorientada y sin apoyo institucional, nos obliga a mirar de frente una problemática invisibilizada: ¿quién cuida la salud mental de las mujeres en la farándula, cuando los reflectores se apagan?

Gloria Ivonne Barrera Gutiérrez fue una figura icónica: cantante, actriz, protagonista de telenovelas como Los ricos también lloran y películas junto a figuras como Mauricio Garcés. En 2019 resurgió en La Voz Senior, recordándonos su legado artístico. Pero el mes pasado fue vista en las calles de la Ciudad de México, cerca de Insurgentes y Reforma, en evidente estado de abandono. Su confusión, la falta de pertenencias y el deterioro mental visible encendieron las alertas.
Este no es solo un caso de pobreza. Es un espejo doloroso de cómo el sistema deja a un lado a quienes, como ella, fueron símbolos de éxito. La falta de intervención de instituciones o de colegas del medio evidencia un vacío: no existen redes reales para artistas en crisis emocional y social.
Gloria Ivonne Barrera Gutiérrez y la salud mental en la farándula
El abandono de “Robertha” representa una tragedia estructural: las figuras públicas que envejecen sin respaldo enfrentan el aislamiento, la falta de tratamiento y el estigma. En México, menos del 20 por ciento de quienes padecen trastornos mentales acceden a atención adecuada. Para mujeres de la farándula, esta cifra empeora.
Las exigencias del medio —juicio público, estereotipos de belleza, exposición continua— dejan secuelas emocionales graves. Cantantes como Anahí y Lynda han hablado de trastornos alimenticios; Demi Lovato o Lady Gaga, de depresión y bipolaridad. Todas coinciden en algo: la importancia de hablar y contar con redes de apoyo reales.
¿Dónde están las redes de apoyo para artistas?
El caso de Robertha demuestra que el acompañamiento emocional, médico y legal no puede depender del azar. Es urgente:
- Instituciones activas, no simbólicas. La Casa del Actor debe responder.
- Campañas públicas que visibilicen estos casos y exijan acción.
- Medios responsables que eviten la burla y promuevan el respeto.
Humanizar la farándula: un deber colectivo
Ver a Gloria Ivonne Barrera Gutiérrez caminando sola por la ciudad, perdida en recuerdos, es una llamada a la acción. No basta con recordar su música o sus novelas. Debemos garantizar que historias como la suya no se repitan.
Una farándula que cuida de sus artistas enseña a la sociedad a cuidar de su gente. Porque la salud mental no es un privilegio: es un derecho. Y protegerlo también es una forma de justicia.
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