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A veces una amiga nos dice: “ya no puedo más”, “no quiero seguir” o simplemente empieza a alejarse de todo, tener cambios bruscos de personalidad, cambios de rutinas.
Y aunque no sepamos qué decir, sí podemos acercarnos y escuchar, animarla a pedir ayuda psicológica, llamar a una persona de confianza o a un servicio de emergencia.
Este 10 de septiembre es el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, una fecha que nos recuerda que hablar del tema sin prejuicios puede ayudar a que más personas pidan apoyo.
La psicoanalista con más de 20 años de experiencia, Jimena Orduña Murguia, opina que “hace falta cultura al respecto, desde el no juzgar, aprender a escuchar sin tener la necesidad de resolverle al de enfrente la emoción, sino acompañarla para que pueda existir un desahogo como tal y por lo tanto una prevención al respecto”.
¿Cuáles son las señales a las que tenemos que estar alertas?
Hay señales importantes como una tristeza muy marcada, hay quienes empiezan a regalar sus cosas, hay quienes se empiezan a despedir, quienes comienzan a buscar la forma de quitarse la vida, explica Orduña Murguia.
Otras señales a las que tenemos que estar alerta son el cambio de ciertas rutinas que solían ser muy importantes.
“No tienes por qué tener todas las respuestas ni ser la responsable de la vida de tu amiga, Hay señales que tomar en cuanta y hay que pedir ayuda, con la conciencia de que no es tu responsabilidad salvar la vida de la otra”, apunta la psicoanalista.
Ojo, aunque hay varias señales, como amigas no siempre se pueden ver. Pero sí podemos escuchar e invitarlas a pedir ayuda profesional.
La importancia de contar con una red de apoyo
Primero es necesario reconocer que contar con una red de apoyo es sumamente importante para que una persona pueda hablar acerca de lo que le preocupa o le duele.
“Tus amigos, tu familia, tus compañeros de trabajo, este la gente que convive contigo en lo cotidiano, es tu red de apoyo”, dice Jimena Orduña Murguia.
Pero no es necesario esperar a que una persona esté en crisis para generar una red de apoyo, sino más bien se trata de ir generando la confianza para poder acercarte a tu red a pedir ayuda
“Tener la confianza de de llegar con tu amiga o con tu mamá a decir: ‘me siento muy mal, estoy muy triste’. Sabiendo que ahí nadie te va a juzgar, que vas a estar acompañada”, enfatiza la experta.
¿Cómo podemos acompañar?
Ojo, podemos acompañar a una amiga escuchándola, ayudando a hacer las labores del hogar que resultan difíciles para ella en algún momento, pero esto nunca reemplazará la ayuda de profesionales de la salud psicológica.
“Hay veces que puedes sentarte a contemplar el horizonte y ya, no es necesario estar hablando, no es necesario más que estar, animarla a preparar juntas algo rico de comer y compartirlo”, dice la psicoanalista.
Si tú o alguien que conoces está pasando por un momento difícil o una crisis emocional, recuerda que no tienes que atravesar este proceso en soledad. Pedir ayuda es un acto de valor.
En México, puedes comunicarte gratis y a cualquier hora con la Línea de la Vida al 800 911 2000.
