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En los últimos meses hemos visto como la tendencia «just a girl» o «las girls» se ha problematizado en redes sociales pero ¿por qué?
Estas son las claves para entender ¿por qué la tendencia «explicar para las girls» y «just a girl», está generando tanta discusión?
Desde hace un tiempo se popularizó el formato «explicar un tema para las girls» utilizando referencias como maquillaje, cantantes pop, series o moda para ilustrar un tema que se percibe como complejo.
Sin embargo, detrás de este formato viral hay una conversación sobre estereotipos de género a la que debemos poner atención.
¿Por qué se critica a las «girls»?
Porque es una forma de generalizar a la audiencia femenina que consume el contenido, encasillandolas en estereotipos con intereses y conocimiento muy marcados y limitados.
La molestia se presenta en que parece que las mujeres solo pueden entender ciertos temas si se les explican con ejemplos de belleza, celebridades o romance. Estereotipos que diversas luchas, como el feminismo, se han empeñado en derribar.
Aunque hay muchas detractoras, también hay otro punto de vista en el que defienden este estilo de comunicación pues hace más cercana la información.
Las tendencias de las girlies
Esta no es la única tendencia de “las girls”, en los últimos meses se han hecho corales videos donde algunas creadoras usan frases como «I’m just a girl» para justificar no saber hacer algo, evitar una responsabilidad o exagerar una actitud de ingenuidad.
Uno de los casos que causó más indignación fue el de una joven que mostró cómo su novio le colocó un volante de juguete frente al asiento del copiloto para que ella «sintiera» que iba manejando.
Aunque para algunas personas y creadoras de contenido se trata sólo de un chiste, para otras significa reforzar la idea de que las mujeres son tontas, menos capaces o necesitan que un hombre las guíe.
La discusión va más allá sobre si un contenido es una broma, sino que tenemos que hablar sobre cuáles ideas estamos normalizando cuando se diluyen en el “humor”, pues los memes y chistes también construyen narrativas.
