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Hoy en día para nosotras es completamente normal administrar nuestro propio dinero, incluso a veces aplicamos el método “Dios proveerá”, pero ¿sabías que hubo un tiempo en el te no podíamos abrir cuentas de banco sin el permiso de un hombre?
Así es, aunque suena a una historia de terror, esta prohibición existió. Fue hasta el año de 1962 que las mexicanas pudimos abrir una cuenta bancaria sin necesitar la autorización de un hombre.
¿Cómo fue el cambio para acceder a cuentas del banco?
Como te comentamos arriba, en todo México, las mujeres tuvieron acceso a aperturas para cuentas bancarias sin que tuvieran que contar con la autorización de su padre o esposo hasta 1962.
Unos años más tarde, en 1974 hubo una reforma en el Código Civil en la que las mujeres obtuvieron plena capacidad jurídica. Pero esto ¿qué significa? Es decir, las mujeres obtuvieron productos financieros como tarjetas de crédito, una herramienta que les brinda más libertad financiera.
En España la situación no era muy diferente, fue hasta 1975 que el país abolió el permiso marital, o sea, la autorización legal que las mujeres casadas necesitaban para trabajar, viajar fuera del país e incluso administrar una propiedad.
Las mujeres usan menos productos financieros
Ha pasado más de 50 años de que las mujeres tuvieron acceso a cuentas bancarias, sin embargo, hasta 2024, reportaban tener un acceso más limitado a productos financieros que los hombres, “y el porcentaje incluso es menor en mujeres en la periferia y el campo”, de acuerdo con la GBM.
En 2024, sólo el 73% de las mujeres reportaban tener un producto financiero, frente al 81% de los hombres entre los 18 y 70 años.
